martes 30 de junio de 2009

¿Mi último examen?

Hoy he hecho el que espero sea mi último examen de la carrera. ¿Que qué tal me ha ido? No lo sé. Ha sido un examen muy largo y no me ha dado tiempo a acabarlo, sólo el enunciado eran 31 carillas... Por lo que he preguntado, a nadie le ha dado tiempo a acabarlo. La semana que viene sabré el resultado.

Llevo ya una semana de cenas/fiestas de despedida y muchos eventos sociales. Ayer hice unas patatas deluxe que ya querrían los del McDonalds :-). Además, he estado bastante liado con los últimos detalles para la empresa del proyecto. Mañana tengo una reunión con el jefe.

A todo esto, estuvieron por aquí Ricardo (rojezno) y Gimenooo (el pupas). Lo siento si estuve un poco vinagres :)



El viernes vienen my father & mother a recogerme, que se agradece (mucho). El sábado haremos un poco de turismo y el domingo vuelta para casa, 11 horas de coche más o menos.

Y antes de volver, las siempre odiosas despedidas... en Rhodanie se quedan Alberto y Diego a pasar el verano, el primero a trabajar y el segundo a pringar. Ya se fue Nacho y ahora soy yo, poco a poco se separa la tripulación, pero seguro que en futuras travesías marinas requerirán de La Fuerza de los 4. Parece mentira como pasa el tiempo













A la mayoría de los que leéis esto, nos vemos prontito. A otros pocos, nos vemos! (más pronto que tarde)



martes 2 de junio de 2009

Los indios (II)

Hoy mi vecino ha ido más allá; ha traspasado la línea que marca el sentido común; ha destrozado el chiste que todos hemos hecho, el mensaje que todos hemos utilizado para reírnos de las compañías de comida preparada.

Hoy mi colega indio ha metido la pizza al horno con el plástico que la envuelve.

Ha reaccionado a tiempo y le ha preguntado a Alberto si todo estaba en orden, con lo que la pizza se ha salvado.

PD: hay una chica italiana en mi pasillo de madre india que no come cebolla ni ajo porque le impiden meditar y la alejan de Dios. Curiosos estos indios...

Canción de hoy

jueves 28 de mayo de 2009

La noche de la bici maldita

Ayer (miércoles), a eso de las 2 y después de celebrar la victoria del Barça, Diego, Alberto y yo decidimos que ya era hora de volver a casa.



Yo suelo salir con bici, así en 5 min estoy en mi habitación, y más de una vez he llevado a alguien sentado bien en el sillín, bien en la bandeja. Y ayer se me ocurrió la magnífica idea de llevar a 2 personas: 1 en el sillín, otra en la bandeja; Diego y Alberto, respectivamente.

Al principio la cosa iba bien. Bajamos unos 500 metros con confianza y entre risas, pero tuvimos que parar porque yo tenía los brazos reventados de aguantar todo mi peso. Nos reajustamos y reanudamos la marcha, pero esta vez fue mal desde el principio. Nada más arrancar la bici se desequilibró y empezó a dar bandazos. Fui incapaz de corregirlos por el peso que había detrás, y los 3 acabamos en el suelo. No sé si íbamos muy rápido, pero era una cuesta empinada. Parados no estábamos.

El parte de lesiones fue múltiple:

- Alberto, rodilla izquierda.
- Diego, pierna izquierda.
- Yo, como un campeón y al estar a los mandos de la máquina, me llevé la peor parte:

* Mano derecha con un raspón típico de bici o patines cuando te caes. Escuece!
* Pierna derecha un raspón en la espinilla. No molesta demasiado.
* Cadera izquierda, un golpe. No puedo dormir sobre ese lado.
* Costado izquierdo del abdomen, un buen raspón.
* Brazo izquierdo, dolor muscular desde hombro a codo.
* Cabeza lado izquierdo, un chichón + raspón donde empieza el pelo.
* Dolor general por todo el cuerpo.

Me lo curré para darme por todos lados. Puestos a caerme, que queden cicatrices de guerra sobre las que hablar. Supongo que Alberto y Diego tienen otras lesiones, pero no los he visto hoy.


Ay...


Nada más caernos se acercó una chica para ver que tal estábamos, pero Alberto y Diego se pusieron de pie y se quedó más tranquila. A mi lo único que me preocupaba era el golpe que me había dado en la cabeza. Me quedé un rato sentado y cuando pasó el dolor y malestar máximo reanudamos el camino. Me habría gustado vernos, éramos un trío de cojos.

A mitad de camino, vimos pasar una bala amarilla en bici por la carretera, Santi volviendo a casa con la camiseta amarilla fosforita de Messi. Los 3 gritamos y pareció que no nos había escuchado porque no frenó y tomó una curva bastante cerrada a gran velocidad. Supusimos que no nos había oído, ayer por la noche corrió bastante cerveza.



Nada más cruzar la esquina, ahí estaba Santi con la bici en el suelo y con cara de "Dios qué dolor". Él también se cayó y se reventó el hombro. Intentó frenar en la curva, y ya os he dicho que iba bastante rápido.

Para Santi y para mí es la segunda leche que nos damos. Otro día volviendo de fiesta, él conduciendo y yo sentado en el sillín, al ir a parar se le enganchó un cuerno en la pierna y nos fuimos al suelo. Estábamos parando e íbamos muy despacio, pero yo estuve con el hombro-cuello destrozado un par de días.

Tras este infeliz reencuentro, Alberto y Santi aún tenían ganas de llegar a casa en bici, así que Alberto se sentó en el sillín, Santi a pedalear y se lanzaron cuesta abajo. Diego y yo ya habíamos tenido suficiente aventura por una noche, así que hicimos el resto del camino andando.

Moraleja: una bici es para 2 personas.

domingo 24 de mayo de 2009

Suiza no está preparada para el calor

Lausanne, 24 de mayo de 2009, 17:03. 31ºC de temperatura.

Suiza está muy bien preparada para el invierno. Todas sus casas están bien aisladas y hasta que no llegaron las temperaturas bajo cero ni tuve que encender el radiador de mi habitación. Si hablamos del otro extremo del termómetro, puedo aventurar que Suiza será la primera en desaparecer por los efectos del cambio climático.

Toda persona que esté en su casa cuando las temperaturas empiecen a superar los 35ºC morirá irremisiblemente. Sus paredes, hechas de material refractario, transmitirán hacia el interior toda la energía calorífica del exterior y los suizos, precavidos, estrictos, cuadrados como pocos, no saldrán de casa por creer que dentro estarán a salvo.

El gobierno, ante la alarma social causada por los fallecimientos a miles y por el olor nausabuendo, y carente de un protocolo de actuación, ordenará a todos sus habitantes que se refugien inmediatamente en los búnkeres nucleares (sí, todos los suizos tienen búnkeres en sus casas), pero será solo el siguiente paso en su camino a la extinción. Los búnkeres están preparados para el invierno nuclear tantas veces anunciado, y su sistema de captación de calor es aún más eficiente que las paredes habituales de las casas.

Los primeros días las bajas se contaran ya por decenas de miles. El resto de la población no lo notará gracias al aislamiento de los búnkeres, que no permitirán el paso del olor, y poco a poco la nación suiza sucumbirá. Incluso en los grandes búnkeres como los municipales (sí, hay búnkeres municipales), a pesar de ver como sus compañeros caen, su cerebro suizo impedirá que aflore el instinto de supervivencia y se limitarán a cumplir las últimas órdenes de su gobierno, gobierno también muerto debido al calor de su búnker, el mejor de los búnkeres y por lo tanto el primero en matar a sus ocupantes.

Este es el fin de la nación helvética. He dicho.

Vaya calor que hace en mi habitación...

viernes 15 de mayo de 2009

Los indios no piensan en el futuro

Creo que hace tiempo os conté que había llegado un hindú a mi trabajo y que, según decía él mismo, nunca se había servido comida en su plato. No hablamos de cocinar, poner la mesa o hacer la cama. Repito: nunca se había servido comida en su plato. Alucinado, le pregunté como podía ser eso y su respuesta, obvia, es que su madre siempre le había servido la comida. Aun cuando su familia estuviera placenteramente viendo Who wants to be a millionaire, ahí estaba su mamá para servirle el plato. Remarco lo de servirse su propia comida porque ni merece la pena comentar que no sabía siquiera hervir pasta.




Extrañado, consideré este hecho como una excepción, pues en mi residencia había un hindú que cocinaba muy bien, pero recientemente han llegado más indios que han venido a engrosar a la facción gastronómica hindú-inutil.

Pratik, que es como se llama el nuevo protagonista, llegó hace ya 3 semanas a Lausanne, directito desde Bombay. Con una actitud abierta al mundo, desde el primer día deja su puerta abierta de par en par cuando él está dentro, lo que te obliga a mirar hacia dentro y saludar, que no es nada malo pero choca. También desde el primer día se acercaa Diego, Alberto y a mí cuando estamos hablando. No hay ningún problema en esto, aparte de la incomoda situación de estar hablando en español y que un indio se meta en el corrillo, pero Pratik tiene un acento muy fuerte y, si yo de vez en cuando le tenía que pedir que me repitiera algunas palabras, Diego y Alberto directamente le miraban con los ojos como platos sin entender muy bien de que hablaba el hombrecillo. Pero volvamos al tema culinario.



No, Pratik no sabe cocinar esto. Pratik no sabe cocer arroz. Pratik no sabe cocer pasta. Pratik no sabe hacer un filete. Pratik no tiene ni idea, pero sonríe mucho.

Los primeros días sube a comer con el hindú que sabe cocinar, pero el trato no dura demasiado tiempo. La tercera o cuarta noche me lo encuentro en la cocina observando un paquete de comida precocinada. "Indian cuisine", pone en un brillante envoltorio de cartón. Parece que tiene morriña. Me dedico a mis cosas sin prestarle demasiada atención, pero tras un minuto mirando el cartón que envuelve la comida, se decide a preguntarme que si entiendo algo de lo que pone ahí. Claro, en Suiza los paquetes vienen escritos en francés, alemán e italiano. No tiene ni la más remota idea de que hacer con esos misteriosos paquetes que envuelven su maná. 3 minutos de microondas son su iniciación a la gastronomía.

Diego y yo nos apiadamos de él y le decimos que compre pasta, que al día siguiente le enseñamos a cocinarla, y la siguiente noche aparece con un paquete de pasta... precocinada. Pratik no sabe como es un paquete de pasta. En cualquier caso, también necesita de nuestra ayuda para hacerla.



De todo esto hace ya 2 semanas, y por ahora sólo le he visto con comida precocinada, a pesar de que le he explicado muchas veces como cocinar pasta o arroz. Un día excepcional se hizo 3 huevos duros, que encima le salieron un poco crudos. Por si fuera poco, no tiene tenedor ni cuchillo ni nada, y se tiene que comer sus pastas/comida india/fideos/huevos duros con una cucharilla, que es lo único que hay en los cajones de la cocina de nuestro piso. También le he dicho que en el 2º piso habrá cubiertos (¡malditos ladrones!), pero le ha cogido el gustillo a no seguir mis consejos.

Esta experiencia me lleva a un pensamiento muy simple: ¿los indios no piensan en su futuro? Si yo no tuviera ni idea de cocinar y supiera que me voy a vivir un año fuera, le pediría a mi madre que me enseñara comida de supervivencia, aunque sea a cocer arroz, pasta y vegetales. Pero Pratik no. Tiene su billete de avión, su puerta abierta, su sonrisa y unos huevos bien grandes.

ATENCIÓN, la siguiente imagen puede herir vuestra sensibilidad, abstenerse mentes sensibles. No la he insertado por recomendación de mi endocrinóloga y por los gritos de terror de mi vecino cuando se la he pasado

Foto de Pratik desde detrás

miércoles 13 de mayo de 2009

Ha muerto Antonio Vega

Supongo que en España han inundado telediarios, periódicos y radios con la noticia, no creo que os cuente nada nuevo, pero quería compartir unas cuantas canciones con vosotros.

No se puede decir que yo fuera un gran fan, apenas conocía sus 2 ó 3 canciones famosas, pero ayer en Radio3 estuvieron todo el día poniendo su música y descubrí muchas letras bastante impresionantes, así como detalles sobre su vida que, supongo, se pueden extrapolar a tantas otras vidas de los años 80 echadas a perder por la heroína.

Sin más, os dejo con una pequeña playlist que he hecho. Seguro que faltan muchas y muy buenas, pero es lo que recopilé ayer.



Y una canción más moderna que también habla sobre la heroína (es una versión de una canción antigua)

lunes 6 de abril de 2009

Recopilación de hechos olvidados

Echando la vista un poco atrás, he dejado de comentar algún que otro viaje o acontecimiento, el más remarcable la visita de Jaime y Sara. Los 3 lo pasamos increíblemente bien y nos dio mucha pena despedirnos, sobre todo por las nuevas líneas de negocio que habríamos montado si se quedaran aquí (una página web y un grupo musical). Tendremos que dejarlo para cuando yo vuelva, chavales.


La girada, El Demonio y Tragaluces presentan su primer éxito: "¡El del moño, que se agache!"







En la disco, ¡CO!



En la disco, ¡CO! (2) (vaya miradita te echa del de la derecha, Sarita)



En la disco, ¡CO! (3) (Jaime se olvidó el peine en Zaragoza)




Único ejemplar en el mundo de Planta Choricera. Pasamos por ahí 2 veces, 2 días distintos y a distintas horas y siempre olía a chorizo.



Además de dedicarnos a salir por ahí los 3 solos (el espíritu erasmus pareció apagarse un poco esa semana), hicimos algo de turismo con Alberto y sus amigas, también de visita esos días. El último día estuvimos en Gruyeres, y seguro que nadie puede adivinar lo que encontramos ahí: ¡un templo consagrado a Alien! No nos quedó muy claro si algún pillado lo construyó o si es el museo del propio diseñador, pero había un bar ambientado que era muy chulo y daba un poquito de miedo.



Como podéis ver, el día anterior había caído una nevada impresionante y había una buena capa


Sara, instantes antes de morder el polvo. Yo ya había caído antes y aún caería después :(






Siguiente en la lista, un fin de semana de esquí con mucha gente del erasmus. La universidad tiene un chalet en una pista de esquí (sí, habéis leído bien, la universidad tiene un chalet) y ofertan los llamados "ski weekend", que por 125 francos (~95 euros) incluye 2 días de esquí con monitor y una noche en su chalet, desayuno y cena incluídos.

El sábado nos tocó a todos esquíar mojados gracias a el aguanieve que caía, pero cuando dejamos de esquíar y bajaron las temperaturas ésta se convirtió en nieve, y al día siguiente era una gozada bajar por las pistas sin pisar o por los fuera de pista. Algunas no lo veían tan gozada como yo y sufrieron un poco, sobre todo una señora (La Señora) que terminó por bajar una pista al estilo croqueta, como cuando de pequeños nos tumbábamos y rodábamos colina abajo.

Por la noche los monitores nos sorprendieron con un buen rissoto (¡en cantidad y a elegir, de azafrán o de champiñones!) y por supuesto, mientras el resto de comensales se retiraban a dormir, los españoles nos quedamos un ratito más acompañados de un buen kalimotxo D.O. Jumilla.



Y por último, ha habido una baja en el barco Rhodanie... ¡Nacho nos ha abandonado! A mediados de marzo presentó el proyecto y se volvió a España, con lo que la tripulación de viejos lobos se ha visto a reducida a tres. Ante la dificultad de maniobrar un barco de 7 mástiles entre 3 personas, contratamos a dos grumetes para que nos echarán una mano: Gisela y Santi.